Tiempo de esperanza e ilusión

Por José Vicente Guijarro Sanjuán, candidato a la alcaldía de Cheste.

“El momento ha llegado, la vieja política se ha acabado”. Se inicia un tiempo de esperanza, de ilusión, tiempo de respeto a las personas, el tiempo de una política “imparable”. Es decir, las ideas deben de estar claras antes de que la razón pueda actuar sobre ellas.

Por tanto, no pretendamos que las cosas cambien si siempre hacemos lo mismo. El cambio está ahí, es posible con el compromiso de personas honestas que se impliquen para acabar con la exclusión social por diferencias de clase, género o, etnia. Todas y todos somos iguales arriben de donde arriben.

En Compromís creemos y nos enfrentamos a este nuevo tiempo con el compromiso de dirigir las políticas públicas hacia la resolución de problemas que mejoren la calidad de vida de la ciudadanía. Queremos que los ciudadanos y ciudadanas participen de nuestras propuestas.

Dicho esto, decimos las instituciones son del pueblo, queremos una nueva concepción de la administración que se fundamente en tres principios: la transparencia, la participación, y la colaboración ciudadana. Para nosotros la transparencia es un instrumento para mejorar nuestra democracia, favorecer la participación de una ciudadanía mejor informada y un gobierno más responsable y eficaz.

En Compromís, debemos de apostar por una economía colaborativa, por la lucha contra la exclusión social, contra la pobreza, contra la opacidad y la corrupción, todo ello dentro del trabajo, la generosidad y la honestidad de las compañeras y compañeros que integran está gran familia “Compromís”.

Por otro lado, se deben aplicar medidas activas que eviten la exclusión social más por la vía de la integración socio-laboral que por la vía pasiva de la ayuda. Además, se debería trabajar por la integración de la Inmigración, en la actualidad ya nos encontramos en un entorno multicultural. Hagamos de tal circunstancia un elemento integrador y adelantémonos fomentando la convivencia, y la integración creando conciencia de los beneficios de la interculturalidad, como suma de conocimientos.

Debemos de partir de la siguiente hipótesis, la cultura que Compromís defiende equivale a civilización y pensamiento y es por tanto sinónimo de conciencia “libre” y esa libertad es la que convierte a las personas en actores políticamente conscientes y en autores de su propia emancipación.

Esta idea que salvaguardamos choca obviamente con la empobrecedora personalización que hace la derecha (PP) entre cultura e identidad nacional, lo que lleva a utilizar los recursos de manera excluyente para gran parte de la ciudadanía de nuestros pueblos.

En otras palabras, se debe devolver el protagonismo de la cultura a la gente, considerándoles como actores, no simplemente como consumidores. Hay que mencionar, además, que queremos que nuestros pueblos sean sostenibles tienen que ser respetuosos con el medioambiente, deben de establecer reglas y normas de movilidad (somos un pueblo envejecido). Por tanto debemos alcanzar acuerdos globales entre toda la ciudadanía.

Asimismo, la democracia local, debería de contar con nuevos cauces de debate y participación en los grandes planes que se pretendan implantar. O lo que es lo mismo, una democracia deliberativa donde las toma de decisiones no sean la imposición de la mayoría.

Para concluir, os contaré una intimidad. Un mes de noviembre tuve el placer de hacerle una entrevista a una persona que me conto intimidades, además de hechos que le habían ocurrido desempeñando su trabajo. Mira, me decía, por aquí han pasado personas que están sufriendo la perdida de sus viviendas y no pueden dar de comer a sus hijos, “eso me duele” porque no puedo solucionarles el problema. Ocurrió algo que me sorprendió conforme me hablaba por sus mejillas corrían lágrimas de dolor, rabia e impotencia de ver la barbarie que el despilfarro y la corrupción del PP estaba haciendo con las personas. Pues bien esa persona que tenía el llanto de la rabia y de la impotencia, hoy es “imparable”.

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