De las ocurrencias anteriores, al “trellat”

Por Eloísa Sarrió Santana

Asesora de Asuntos Parlamentarios de la Conselleria de Agricultura, Medio Ambiente, Cambio Climático y Desarrollo Rural

La Conselleria en la que desempeño mis funciones es una de las que más variadas competencias detenta dentro del Govern del Botànic, y de la forma más básica: qué comemos, qué bebemos, qué aire respiramos, qué hacemos con las basuras, en qué agua nos bañamos… son las típicas cosas que si van bien, no se notan, pero si fallan, sí. El catálogo de actuaciones es casi infinito: desde vuelos de avistamiento de cetáceos hasta denominaciones de origen, desde el freno al tráfico ilegal de especies hasta las medidas contra el cambio climático, pasando por muchas otras… tenemos competencias “sobre cada palmo del territorio”.

Para cumplir con tales fines, no es de las que más medios cuenta en su haber. La explicación es sencilla: el PP se dedicó a adelgazar la estructura de la Conselleria en A, hasta el extremo del raquitismo, a la vez que entidades como VAERSA (auténticas Consellerias en B) engordaban y engordaban. Al llegar el Govern del Botànic, debido a las limitaciones que impone el Gobierno de España para contratar y reponer al personal, no ha podido aún compensar ese déficit, lo que provoca la sobrecarga de trabajo en casi todas las áreas. Únicamente gracias a la disposición de los empleados públicos a la hora de desempeñar su trabajo diario, este va saliendo, en algunos casos no a la velocidad que desearíamos, pero es que se necesita para ayer. Si me permitís la broma, con permiso del R.O.F., siempre nos quedará la opción de declarar al empleado público “especie en peligro de extinción en el ámbito de la CV”.

La diferencia más clara de un gobierno a otro, es que se ha pasado de las ocurrencias anteriores al “trellat”, del caos a una planificación seria de la gestión, de la arbitrariedad a una deseada seguridad, siendo conscientes de que, por supuesto, todo es mejorable. En algunos casos, por el contrario, se encontró que existía una normativa, pero sólo sobre el papel, y se está trasladando al territorio, para protegerlo de una forma efectiva.

Lo esencial: no el quién, sino el qué. Eso es lo que quedará al final de la legislatura… lo que revierte en el territorio y en las personas que lo integran. Morella, Torrevieja, Sagunt, Ademuz, Vinarós y Benicarló… han dado cobijo en el territorio a este Gobierno, y semestralmente le han escuchado rendir cuentas, nos van dejando pistas de su responsabilidad. No pretendo fijar todos los hitos alcanzados en lo que ocupa este artículo; sólo destacaré subjetivamente los más significativos para mí.

Soy fan, lo reconozco, del I Plan Valenciano de Producción Ecológica elaborado con la participación de más de 500 personas y entidades, y que entre otras muchas medidas ayuda a los productores a certificar en ecológico… gracias a él se espera que nuestra producción ecológica llegue al 15-20% del total en el horizonte 2020.

También es destacable el Decreto de venta de proximidad, que abre las puertas a que agricultores y ganaderos comercialicen sus productos directamente al consumidor final, mejorando la economía de los pequeños productores agroalimentarios de la Comunitat Valenciana.

Con la Ley de la Huerta Valenciana, desarrollada conjuntamente con la Conselleria de Vivienda, Obras Públicas y Vertebración del Territorio, se trata de devolver la dignidad y la rentabilidad a la Huerta Valenciana, para que sea un espacio vivo con garantía de futuro para los que la viven y la trabajan, mediante el desarrollo del Plan de Desarrollo Agrario y sus medidas de protección y fomento, así como la próxima creación del Consell de l´Horta.

Afronta ya su segunda edición el curso de ganadería extensiva y escuela de pastores, la primera fue todo un éxito. Sesiones teórico-prácticas, en granjas, transferencia del conocimiento, fabricación del queso y hasta una trashumancia, fueron la clave. La ganadería extensiva es una tradición valenciana que en algunas zonas se encuentra en riesgo de desaparición… poniendo en valor y formando para el oficio de pastor, a la vez que se convocan ayudas al fomento de razas autóctonas en peligro de extinción como la oveja guirra, se fija población y se avanza hacia la sostenibilidad del territorio.

En los parques naturales se ha iniciado una nueva etapa en la que se dignifica y profesionaliza la figura de su director/a-conservador/a. Recordemos que en la etapa de los anteriores gobiernos del PP estos cargos se nombraban a dedo y no se tenía en cuenta su capacitación técnica.

En cuanto a residuos, siguiendo la prelación de las “3R” de la ecología: Reducir, Reutilizar y Reciclar, el pasado mes de marzo la Consellera anunció en Corts que según el borrador del nuevo PIR-CV, a partir de 2020 habrá limitaciones a los envases y artículos de un solo uso (como las cápsulas de café, los bastoncillos de las orejas, pajitas de bebidas, etc) hechos de plástico o que contengan micro o nanoplásticos, en cuanto tengan una alternativa de fabricación en otros materiales más fácilmente reciclables o compostables. Dicen que “no es más limpio quien más limpia, sino quien menos ensucia”, y de eso se trata, lo auténticamente revolucionario en el campo de los residuos -sin descuidar, por supuesto, la reutilización y el reciclaje-, es no generarlos.

Como feminista, no puedo olvidar el trabajo desarrollado por la igualdad y visibilidad de la mujer, en especial dirigido a su visibilidad y a la ruptura del techo de cristal agrario, que entre otras actuaciones, se han llevado a cabo en compañía de mujeres del sector en dos jornadas organizadas desde el Gabinete, en Alboraya (2017) y Requena (2018).

En cuanto al sector público instrumental bajo el paraguas de esta Conselleria, donde antes había enchufismo, ahora hay procedimientos selectivos con igualdad, mérito y capacidad. Donde reinaba la opacidad y las tarjetas black, ahora hay una gestión transparente y a la vista de todos. Donde antes se despilfarraban fondos del canon de saneamiento en grandes eventos que nada tenían que ver con su finalidad, hoy se hace una gestión eficiente de las depuradoras y se recorta déficit año tras año.

Mucho camino queda aún para revertir 20 años del PP, pero en mi humilde opinión, creo que está valiendo la pena. Es necesario seguir, liderar la consolidación del cambio, desde el diálogo y la experiencia, con el alma y la sonrisa en cada paso. El futuro es de los valientes. Mónica Presidenta.

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